Aversión sexual – Rechazo extremo al sexo

por | 29 marzo, 2017

La aversión sexual también denominada “rechazo sexual persistente o recidivante”, es un trastorno que consiste en el asco, repugnancia, evasión, ansiedad o disgusto por cualquier contacto genital.

En algunos casos, la conducta aparece cuando hay caricias que son preámbulo al coito o al imaginarse en la intimidad.

La aversión sexual también denominada “rechazo sexual persistente o recidivante”

El director del centro de salud mental del Sur de Londres (Inglaterra), Martin Baggaley, afirma en una entrevista a BBC Mundo que la sola consideración del acto sexual le genera a la persona repudio y desagrado. Se siente amenazada y desarrolla un miedo muy intenso, por eso hace todo lo posible para evitar cualquier tipo de relación íntima.

Esta disfunción sexual se da con mayor frecuencia en las mujeres y de manera ocasional en los hombres. Los efectos no se limitan al plano sexual y puede ser un trastorno de toda la vida (primario), adquirido (secundario), generalizado (con todas las parejas) o situacional (con una pareja específica).

Las personas que sufren de aversión experimentan ataques de pánico, sudoración excesiva, dificultad para respirar, angustia, ansiedad extrema, incremento de la frecuencia cardiaca, tensión muscular, mareos y fobia ante cualquier actividad sexual.

Asimismo carecen de deseo, pasión y encuentran al sexo algo repulsivo.

Las causas de rechazo se deben en gran parte a factores psicológicos, aunque el dolor físico puede causar evasión a la práctica sexual, entre ellos están:

  • Actitudes sexuales negativas.
  • Ambiente familiar represivo, ortodoxo religioso y rígido.
  • Comunicación sexual de la pareja.
  • Conflictos de identidad u orientación sexual.
  • Creencias erróneas sobre el sexo.
  • Educación sexual restrictiva.
  • Depresión.
  • Sentimientos de culpa, preocupación o incertidumbre.
  • Traumas sexuales como violación, incesto o abuso sexual.

El tratamiento para la aversión debe estar guiado por un sexólogo y sicoterapeuta que oriente a la persona a mejorar su comunicación sexual y con la de su pareja.

Buscar el desencadenante y suprimirlo. Asimismo ayudar a encontrar el modelo de placer y disfrute sexual; explotar e implementar la imaginación erótica para así conseguir una estimulación a partir de sus preferencias sexuales.

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